Y pensar que algunos siguen creyendo que es una moda …
Sé que a nadie le interesa pero …
Hace tiempo que andaba con la curiosidad de averiguar el porqué, a pesar de muchas similitudes, en español se dice ‘té’ y en portugués se dice ‘cha’. Siendo 2 idiomas de origen latino, me preguntaba cual era el motivo de tanta diferencia en la etimología de esas palabras.
Pues bien, hoy me puse a buscar y obviamente pillé la respuesta en un sitio argentino:
El término español “té” no deriva del chino mandarín estándar c’a, sino del dialecto chino amoy t’e (pronunciado “tai”). Esto fue resultado de los primeros contactos entre los comerciantes holandeses y los barcos chinos del puerto de Amoy, en la provincia china de Fujian.
El término evolucionó a thee en holandés y, puesto que fueron los holandeses y los venecianos los principales responsables de la introducción del té en Europa, el nuevo producto también se denominó tee en alemán, té en español, tè en italiano, te en danés, noruego, sueco y malayo, tea en inglés y en húngaro, thé en francés, tee en finés, teja en letón, ta en coreano, tey en tamil, thay en cingalés, y Thea en el lenguaje científico.
El termino mandarín c’a derivó a ch’a en cantonés y pasó como cha al portugués (en el periodo de comercio en Macao, donde se habla cantonés), al persa, al japonés y al hindi, y evolucionó a shai en árabe, ja en tibetano, chay en turco y chai en ruso. Del portugués se tomó una forma castellana cha empleada en el siglo XVII y en la “Nueva España”.
Ahora me puedo tomar un té tranquilo
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Serge el 14 mayo 2006 a las 22:47, y está archivado en Nomad Spirit. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |
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